Lenguaje claro
Reemplazá palabras técnicas por explicaciones breves y comprobá que la otra persona pueda repetir el paso.
El acceso digital mejora cuando se respetan los tiempos, preferencias y conocimientos de cada persona, sin importar su edad o experiencia previa.

Aprender acompañado puede ser una experiencia compartida, no una prueba.
Usá texto ampliado, un brillo cómodo para tus ojos y una libreta física para anotar contraseñas de recuperación sin dejarla junto al dispositivo. Pedí que te expliquen cada paso con calma y no entregues el control completo del teléfono si no entendés qué se está haciendo en ese momento. Preguntar dos veces lo mismo es completamente normal cuando una plataforma es nueva.
Ofrecé ayuda a través de preguntas, no con apuro ni impaciencia frente a errores comprensibles. La persona debe saber qué dato se está compartiendo y por qué motivo, antes de continuar con cualquier paso. Cuando sea posible, configurá accesos de accesibilidad y contactos de recuperación de manera acordada entre ambas partes.
Reemplazá palabras técnicas por explicaciones breves y comprobá que la otra persona pueda repetir el paso.
Una gestión importante no debería resolverse bajo presión ni desde un enlace recibido de manera inesperada.
El acompañamiento ideal permite que la persona conserve sus decisiones y pueda volver a realizarlas sola.

Antes de sentarte frente a una pantalla con alguien, conversá sobre qué gestión quiere realizar y qué le preocupa del proceso. Escuchar esas dudas ayuda a elegir el ritmo adecuado y a evitar explicaciones innecesarias sobre temas que la persona ya domina. Un taller comunitario o una reunión familiar breve pueden ser un buen espacio para practicar juntos sin la presión de una gestión real pendiente.
Las personas más jóvenes suelen sentirse cómodas explorando una interfaz por prueba y error, mientras que otras generaciones prefieren instrucciones más detalladas antes de tocar cualquier botón. Ninguna de las dos formas es incorrecta, pero reconocer la diferencia ayuda a adaptar el acompañamiento a cada persona en particular. Adaptar el ritmo de la explicación es más eficaz que repetir el mismo método para todos por igual.
No siempre es posible sentarse junto a la otra persona, y en esos casos una llamada de voz suele funcionar mejor que una serie de mensajes de texto encadenados. Pedile que describa en voz alta lo que ve en la pantalla antes de indicarle el siguiente paso, para confirmar que ambos están mirando la misma sección. Si el trámite es especialmente importante, es preferible acordar un horario tranquilo en lugar de resolverlo apurados entre otras tareas.
| Situación | Recomendación |
|---|---|
| Primera vez usando una plataforma | Practicar juntos con una tarea de bajo riesgo. |
| Desconfianza frente a un mensaje | Revisar el remitente y el dominio antes de responder. |
| Dificultad para leer la pantalla | Ajustar el tamaño de texto y el contraste disponible. |
| Necesidad de repetir un trámite | Anotar los pasos juntos para consultarlos después. |
generaciones consideradas en nuestras guías
buenas prácticas descritas para cualquier edad
formas de acompañar: presencial y a distancia
objetivo compartido: autonomía con confianza
“Acompañar no significa hacer las cosas por la otra persona; significa quedarse cerca hasta que pueda hacerlas con confianza propia.”Equipo editorial de radtrv
Si querés compartir una experiencia de acompañamiento entre generaciones o sugerir un tema para una futura guía, podés escribir a radtrv, con domicilio de referencia en Calle Honduras 3400, Palermo, C1425AHF, Buenos Aires, Argentina, o comunicarte al +54 11 5038-2579.